Municipios

Municipios de México


NOTICIAS DE HOY
01 AGUASCALIENTES
02 BAJA CALIFORNIA
03 BAJA CALIFORNIA SUR
04 CAMPECHE
05 COAHUILA
06 COLIMA
07 CHIAPAS
08 CHIHUAHUA
09 DISTRITO FEDERAL
10 DURANGO
11 GUANAJUATO
12 GUERRERO
13 HIDALGO
14 JALISCO
15 MEXICO
16 MICHOACAN
17 MORELOS
18 NAYARIT
19 NUEVO LEON
20 OAXACA
21 PUEBLA
22 QUERETARO
23 QUINTANA ROO
24 SAN LUIS POTOSI
25 SINALOA
26 SONORA
27 TABASCO
28 TAMAULIPAS
29 TLAXCALA
30 VERACRUZ
31. YUCATAN
32. ZACATECAS
 

Cacahoatán Chiapas


Pregunta resuelta: ¿CUALES ACTIVIDADES SE HAN SUSPENDIDO EN EL EDO. DE CHIAPAS?

ESPECICIFICAMENTE EN EL SURESTE TAPACHULA, CACAHOATAN Y TUXTLA CHICO


Pregunta resuelta: ¿Me dices si te gusta mi cuento corto?

ANHELO Y SATISFACCION Caminaba, casi corría tomada de la mano de doña Petra. ¡Apuráte, apuráte!. ¡Ya va llegar y tov'ía nos falta un buen trecho!. No se soltaba de la tibia mano que la hacía sentir segura en cualquier lugar en que se encontrara. Se oyó el sonido de un cohete al estallar y doña Petra apuró el paso. ¡Ya'stán llamando m'ija! ¡Ya va llegar! ¡Apuráte!. Después de un rato arribaron a la casa ejidal. Ahuacatlán estaba de fiesta. Llegaría el señor presidente a entregar el dinero para la construcción de dos aulas en la escuela tele secundaria. 'Ora sí podré seguir estudiando, pensaba yo muy contenta. Mi mamá ya no va a tener pretexto para no mandarme a la tele secundaria porque ya van a haber más salones habrá cupo para mí. Caminé más contenta y vi la casa ejidal adornada con papeles de colores y mucha gente vestida de domingo. Aunque era lunes. Yo palpé mi mochila, producto de un pantalón viejo de mi papá. No conocía al ingeniero Rocael Basilio González Bite, nuestro presidente municipal. Tenía ganas de verlo y en mis sueños lo abrazaba y besaba con agradecimiento. ¿Sería posible hacer realidad esos sueños? Llegamos y nos quedamos de pie porque ya no había asientos disponibles ahí dentro. El ruido de las conversaciones de las señoras y de vez en cuando una carcajada acompañada de palmadas de algunas de ellas daba alegría al ambiente. Los señores bien trajeados y oliéndoles el pelo a aceite de ricino; para que éste se quedara en su lugar; los sombreros de modelos diferentes les daban un aire de galanura a todos ellos. El estallido de un cohete y la camioneta blanca estacionándose fueron simultáneos. ¡Ya llegó, ya llegó! ¡Viva el señor Presidente! ¡Viva! Gritamos todos a coro, Descendieron varios hombres y entre la multitud alcancé a ver a un hombre muy alto, fornido, blanco, de cabello castaño; Grandes ojos color miel y dulce sonrisa. ¡Buenas tardes compañeros, buenas tardes!, Por favor siéntense; les pido disculpas por el retraso, pero venimos de otra comunidad y con mucho respeto... Yo escuchaba absorta en ese inmenso mar de ámbar que eran sus ojos; su tranquila voz me hipnotizaba y a mis diez años creía estar en el cielo. Mami, mami, ¿ya vio qué grandotas tiene sus manos? ¡Cállese que la va oír! Me regañó. Aplausos y aplausos. El presidente se sentó y las mujeres olorosas se acercaron a darle unos ramos de flores. Me solté de la mano que me sujetaba y saqué el costalito de café molido que llevaba en mi mochila y caminé hasta quedar frente a él. La mesa nos separaba. Extendí las manos y le entregué mi regalo; las piernas me temblaban, me sudaban las manos, estaba fría y quería llorar. Él me dió la mano y me atrajo hasta quedar a su lado. Me abrazó, me dió un beso en la mejilla y al oído me susurró: "gracias, muchas gracias nena, espero que sigas estudiando, para que cuando seas grande, seas una mujer importante para orgullo de tu familia y de tu ejido" y me volvió a abrazar y me dió el beso de despedida. Yo estaba en las nubes, sentía que pisaba hoyos al regresar a mi lugar, junto a mi mamá. Quiero decirles que aquél abrazo y aquél beso me marcaron para siempre. Ahora cuando bajo a Cacahoatán en mi auto último modelo, no me siento una mujer importante; sino una persona feliz. De vez en cuando Rocael me invita a su casa a tomar café de su parcela; acompañado de deliciosas galletas que prepara su linda esposa. Lo bebemos despacio. Mi nieto se acomoda en su regazo mientras él me platica lo difícil que fue ser la primera autoridad del municipio. FIN.


Pregunta resuelta: estoy buscando a una persona de Cacahoatan Chiapas su nombre es Evelin Gonzalez?

quiero saber si es que tiene una hija de 14 anos o 15 anos y donde estan viviendo


Pregunta resuelta: Si te gusta... ¿Me das una estrellita? y si no... ¿También?

ÚLTIMA VOLUNTAD. El camino asciende lentamente con una curva aquí, otra allá y otra más allá y así sucesivamente semejando una enorme serpiente que repta fatigada. A ambos lados de la carretera pavimentada, las matas de café parecen muchachas arregladas para ir a una fiesta. Es un bello contraste. Predomina el verde de las hojas en las largas ramas cuajadas de granos rojos hasta la punta; combinado con el blanco de las flores de una que otra mata que tardó más de la cuenta en concebir. El aroma de las flores del cafetal embriaga los sentidos. De pronto don Manuelito se detiene. El corazón le palpita aceleradamente. Acaricia y da palmaditas al morral que lleva en la espalda, suspendido de su frente. "No te apures amiguito, ya vamos a llegar" dice. Descansa un rato a la orilla de la carretera; precisamente allí donde hay deslaves en el tiempo de lluvia. En este lugar le doy alcance y al saber a dónde se dirige, lo invito a que subamos juntos hasta nuestra meta común: "El Águila". Es una comunidad enclavada en la parte alta de Cacahoatán, Chiapas. Caminamos y de pronto una leve niebla empieza a cubrir nuestro rededor, dificultándonos el ascenso. El frío arrecia y tenemos que ponernos el suéter que siempre traemos sujetado por las mangas a nuestro cuello; le pregunto a don Manuelito qué va a hacer al Águila, voy a cumplir el último deseo de mi difuntía, me dice y guarda silencio. Su rostro curtido por el sol y marcado por innumerables arrugas que simulan carreteras en un mapa de la República Mexicana, se vuelve triste. Se detiene una vez más para quitarse el guarache de cuero que ya no resistió la subida desde Agustín de Iturbide hasta nuestro destino. Son cinco kilómetros. La niebla se torna más espesa; el frío es mayor y aquí vamos; de vez en cuando nos frotamos las manos para que se calienten y luego las ponemos en la cara para que la nariz no se congele; nuestro aliento dibuja chorros de vapor como cuando las ballenas expelen agua por el orificio de sus lomos. El viento frío cala los huesos. Don Manuelito camina más lentamente; la carretera es más empinada y de cuando en cuando él se agacha para arremangarse de nuevo el pantalón; Luego mueve la cadera de un lado a otro y se reacomoda la faja ancha que cumple la función de cinturón y sonríe; Su boca muestra todas las piezas dentales, chiquititas; supongo que están así por el desgaste de tantos años de labor. Ese color amarillo de los dientes es característico de los ancianos de por acá. Ellos mascan tabaco en vez de fumarlo y para cuidar su dentadura queman tortilla y se frotan luego el carbón con el índice a manera de cepillo dental, enjuagan y luego atraviesan una astilla de cualquier madera en el intersticio de cada diente, escupiendo después de dos o tres veces de atravesarlo. De pronto don Manuelito habla?: no te apures amigo, ya merito llegamos, ya merito" y toca con cuidado la esquina del morral que continúa en su espalda. Le pregunto: "don Manuelito, porqué se vino a pie; hubiera esperado la camioneta", "en mis tiempos no había camiones; caminábamos a lomo de bestia o a pie, el camino era puro lodo y nunca nos atrasábamos; ahora la gente siempre llega tarde a donde va, porque esperan horas y horas el camión y cuando pasa va lleno y no los recogen. Se pierde tiempo y dinero". Sabia reflexión, pienso. Al fin llegamos al caminito empedrado que sube a la izquierda en forma de zeta para llegar a la escuela tele secundaria. Don Manuelito sube y yo detrás de él. Intrigado observo. Al llegar a la cancha de la escuela miro hacia el frente; primero una mancha enorme de color verde. Es la montaña. A la distancia se distingue Tapachula con su caserío. Don Manuelito se sienta en la orilla, baja el morral de su espalda, mete las manos y saca un hermoso cotorro con cresta roja; besa amorosa y largamente su cabeza, achica los ojos y elevando los brazos al cielo dice: "vete amiguito, busca tu mujercita y de vez en cuando acuérdate de nosotros". FIN.


Inicio

 
Ir al Principio - Municipios.com.mx @ copyrights Municipios de México 2012 / Políticas de Privacidad | Términos de Uso | Contacto
Si tienes dudas o sugerencias contactanos en web@municipios.com.mx